Tengo un amigo que hace ya bastante tiempo está estudiando para rendir un examen de historia. Ayer me comentaba que había decidido tomarse un tiempo en el estudio porque se sentía saturado.Y esta era su explicación: el día anterior, totalmente tranquilo, se había dormido leyendo un apunte que hablaba sobre represión.A la mañana siguiente se había levantado con un extraño sabor a X en la boca, lo que le causaba un gran ardor puesto que, como todos saben, esta es una letra peligrosa por las cuatro puntas que sin ninguna consideración se niegan a redondear, llegando a raspar la garganta y molestando al hablar.
Pero el cuadro empeoró cuando a lo largo del día su estomago se revolucionó. Las letras sin orden exigían que se las dejara escapar. Pero él, fiel a su convicción se resistió. No era cuestión que un par de letras le dijeran como actuar.
Sin embargo lo peor, lo tremendo del asunto ocurrió a la noche. Ese mismo día antes de ir a dormir,escupió en un acceso de tos a un pequeño dictador.
Como explicar esta sensación de que una vez que se empieza a escribir se transforma en una adicción. Que con la cabeza llena de ideas, de flores, de burbujas, a cualquiera se le revoluciona el corazón.
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lunes, 21 de febrero de 2011
El encanto de la irrealidad
Descubrí que es mas fácil escribir sobre una fantasía que sobre algo que comprometa lo que soy. La vida real, de carne y hueso no es tan interesante como la literatura, como dar rienda suelta a la imaginación y poder expresar un mundo que solo existía para mí hasta el momento de volverlo visible, temiblemente real. Lo peligroso es a veces deshacer el encanto. No hay nada mas triste que querer llevar una idea a letras y verla sufrir por sentirse partida, por perder esa magia que no se puede expresar con nada y no debe, y no quiere ser real.
A veces me gustaría hablar de algo verdadero, pero la idea de lo que hay que decir y como hay que hacerlo es tan concreta, que no se puede resquebrajar, no deja grieta para penetrar en su esencia y de a poquito y de la mano llevarla a caminar.
La verdad es tan simple como esto: las ideas son como niños inocentes y malcriados. Hay que prometerles dulces, imaginarlas en sus cuentos preferidos, buscarle su amiga ideal y después de todo ese cortejo, recién sacarla a pasear.
miércoles, 16 de febrero de 2011
Caso clínico de guardar
Jamás en mi vida había visto algo así, exclamó el doctor, esto es sin duda un grave caso de intoxicación!. Sin embargo el diagnóstico no confirmaba los signos que Mariela presentaba en su desolación.Sentada en la camilla y rodeada de caballeros calvos con batas blanquísimas que la observaban espantados, ella no lloraba, sino que asumía con total naturalidad tener lleno de sal y arena el corazón. La explicación era mas simple que una intoxicación, se trataba una vez mas de un caso de amor.
Terrible había sido la desilución de Mariela cuando el mar, a cabo de un tiempo de idas y venidas le había declarado su amor eterno. Ella lo amaba, pero no podía soportar tanto descaro y falta de atención.
-El sabe perfectamente, exclamó, que yo le tengo al compromiso terror-. Y dicho esto abandonó el consultorio, dejando a su paso un reguero de pequeños caracoles como muestra de su profunda indignación.
Si la envidia fuera tiña...
No hay nada que me irrite más que la gente que vive controlando la vida ajena. El tipo de comentarios que implican una comparación entre mi vida y la de la persona que reclama me parece simplemente reprobable. Es más que obvio que la otra persona pasó una buena parte de su tiempo analizandoté, midiendo tus tiempos y concluyendo, al fin, cuan desgraciada es su vida o la tuya( dependiendo del caso).
Por favor, un poco de dignidad al admitir que tu vida se sitúa en base a la calidad ajena! Cuanta pobreza se observa en una persona envidiosa, si es obvio que uno nunca va a lograr ser exactamente como otro.
Sabia la popularidad que reza que no hay dos personas iguales en el mundo. No queda otra entonces que observar a la persona y usarla como inspiración, si el intento de SER ELLA no es mas que una pérdida de tiempo.
y perdon a las susceptibilidades heridas - cualquier semejanza con la realidad, es pura coincidencia -
* Punto y aparte: cuanta tristeza me dá que la envidia sea verde, color inevitablemente asociado a la vida.
martes, 15 de febrero de 2011
un mundo de flores
Anoche soñé con un mundo inverosímil. En este mundo las flores crecían en el cabello de las damas que escandalizadas, corrían a arrancar de entre medio de sus largas cabelleras semejantes signos de rebeldía. Las muchachas jóvenes, en cambio, cada mañana elegían la mejor flor y pétalo a pétalo la deshojaban, a ver si el hombre a quien amaban por fin se había enamorado de ellas y les correspondía.
Distinto el pelo de los caballeros que se cubría de un leve musgo llegada cierta edad, desterrando para siempre los helechos de la juventud.
Sin embargo, a todas las personas por igual, se les llenaba la cabeza de rocío si entristecían, les crecían flores del aire que se desprendían cuando extrañaban y, cada vez que pedían un deseo, un panadero se desmigajaba y corría en busca de la suerte en una cabellera ajena.
Distinto el pelo de los caballeros que se cubría de un leve musgo llegada cierta edad, desterrando para siempre los helechos de la juventud.
Sin embargo, a todas las personas por igual, se les llenaba la cabeza de rocío si entristecían, les crecían flores del aire que se desprendían cuando extrañaban y, cada vez que pedían un deseo, un panadero se desmigajaba y corría en busca de la suerte en una cabellera ajena.
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