Como explicar esta sensación de que una vez que se empieza a escribir se transforma en una adicción. Que con la cabeza llena de ideas, de flores, de burbujas, a cualquiera se le revoluciona el corazón.

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lunes, 12 de diciembre de 2011

...Fumar es un placer genial, sensual...


Si, a veces fumo. De esos que tienen sabor a menta. Odio el sabor del cigarrillo, el olor que te deja en las manos, pero el gesto….el gesto es otra cosa, mas tranquilizador que todo la meditación del mundo, que cualquier tai chi…cualquiera….
A veces me acuerdo de vos también, hago una relación directa….me acuerdo de vos dicendomé en un boliche que pidiera yo los cigarrillos a alguien que pasara, porque los hombres son amables con las muejres y les dan lo que sea, más en un boliche….
me acuerdo de vos, tan lindo, y ese gesto tan sensual de largar el aire despacito, todo el aire de tu boca…me acuerdo de la forma en que yo te miraba la boca, y en tu sonrisa cuando te dabas cuenta de que poco me importaban los cigarrillos en verdad sino verte así tan atractivo…tan aire saliendo de una boca, sabor a menta y a humo y a besos de sensualidad comprada en paquete…
Si pudiera comprarte, alquilarte un rato aunque sea…verte fumar un mentolado y besarte despacio, compartiendo el humo y el gesto….el beso y la menta ahumada que sale de tu boca…

 "fumar es un placer genial, sensual..fumando espero al que tanto quiero..."

lunes, 5 de diciembre de 2011

Don't you understand me, baby ?!

Janis Joplin: I need a man to love


I need a man to love canta Janis Joplin
Y a mi me dan ganas de tomar y bailar con los ojos cerrados
Fumando un cigarrillo.
I need a man to love cantar, a los gritos
Con mas sentimiento que afinación
Si total la intencion es la que cuenta
Y mi intencion está toda puesta en vos.

Algun día en los boliches pasarán Janis Joplin
Y yo tendré un man a quien love
Con los ojos cerrados
Y bailando con todo el sentimiento
Y toda la intención


♫ Whoa, I need a man to love me.
Don't you understand me, baby ? ♪

lunes, 28 de noviembre de 2011

Conversaciones con extraños

Hoy me encontré a mi misma  contando mi vida en la parada del colectivo a una desconocida. Quién iba a creerlo. Nunca creí en la psicología, siempre pensé que era cosa de gente rica que no tiene otra cosa en que pensar más que en sus “problemas”. Si supieran las que yo he pasado, esos son problemas. Tal vez si tuviera plata también iría a una psicóloga. Pero no, si tuviera plata no  tendría  problemas, tendría una casa, comida llenadora, educación. No tendría las peleas ni pensaría las cosas que pienso.
-         Sabés?.- le dije a la chica de la parada.- hace unos días me paré acá mismo, bien al borde del cordón de la vereda y pensé en quedarme en medio de la ruta a ver que pasaba.
-         Pasaban autos?.- me preguntó.
-         Si, justo pasaba un camión inmenso.
Nadie me dijo que iba a ser tan difícil. Hay gente a la que le resulta fácil vivir, comer, amar. Hay personas que nacen en la familia y en el momento indicado. Gente con carisma.
Mi papá un día se fue a la mierda. A la mierda, así hablaba él. Cuando mi mamá quedó embarazada del quinto hijo mi papá le gritó puta. Nos golpeó. Fue su forma de decirnos adiós supongo. Salió por la puerta y nunca más volvió. Buscaba una excusa, si mi mamá ni salía de casa, limpiaba y cocinaba nomás, era cualquier cosa menos una puta.
En cierto punto fue mejor, hubo un tiempo de paz hasta que llegó el nuevo novio de mi vieja. Pero que iba a hacer si la pobre ni escribir sabía, no conseguía trabajo. Necesitábamos alguien que nos mantenga y nosotros éramos todos tan chiquitos.
-         estuve a punto sabés?...de tirarme… pero no me animé. Pensé en mis hijos, en mis nietos…. Pero estoy tan cansada…. Me traen muchos problemas, pero no puedo dejarlos solos. Pensé en ellos y no lo hice.
No, yo no los voy a dejar. No me voy a transformar en mi viejo. En mi mamá perdida en su borrachera, llorando por un novio que desaparecía días enteros y volvía sin un peso. Pobre tipo también, engancharse una mina con tanto hijos; pero al menos teníamos casa, el también nos necesitaba.
-         Si entiendo.- me dijo la chica de la parada.- A veces es inevitable pensar así, no? Pero dejar de sentir no soluciona las cosas.
-         Si.- le dije yo.- Pero a veces me arrepiento de no tener el valor, de no haberlo hecho. Lo pienso seguido. Ya lo intenté antes y no tampoco me animé. También es injusto no poder hacer lo que quiero por los demás.
A mi me hubiera gustado estudiar. Trabajar de algo importante. Tener ropa linda. Casarme con alguien que me ame, que me lleve de viaje. Poder darle una casa a mis hijos en un barrio lindo. Una casa a cada uno para solucionar sus preocupaciones, para que no haya peleas.
Me gustaría que mis hijos me escucharan alguna vez. Cuando les decía que no les convenía; que no bebieran; que no se juntaran con esos amigos; que no se metieran en las drogas, en las peleas. Cuando les decía que estudiaran; que fueran algo digno; que se cuidaran. Ya estoy grande para seguir protegiéndolos. Para hacerme cargo de sus vidas, de sus problemas.
- Es injusto de todas formas.- me dijo ella.-  Hay que medir las situaciones, ver que causa más dolor, quién es más importante. Hay que pensar que lo único posible es remarla siempre, lo mejor que se pueda.
- No te preocupes nena. Todavía tengo miedo. Eso me salva.

viernes, 25 de noviembre de 2011

InFiNiTo ReFLeJO dE ReaLiDad

A veces camino sin rumbo, te encuentro en lugares inesperados, me asombra tu perfume, tu sonrisa.
Te quiero, pero de una manera distinta. Quieroté a mi manera, con más faltas que cruses en la lista de los deberes del amar.
Podría escribirte, tantas veces contarte y no me cansaría. Porque siempre sos uno nuevo, ya no sos ni una sombra de tu realidad. Sos el reflejo en un laberinto de espejos de esos que nos muestran de forma casi infinita. No sos más que eso, un infinito de una realidad refleja.
A veces también te sueño, muy de cuando en vez. Anoche soñé que no me querías y me enojaba horrores y hasta lloraba. Como cuesta alejarse de las cosas, aunque lo sepa (no soy tan tonta, yo lo sé), se que cuando caminás sin rumbo no es a mí a la que encontrás, que no me querés (tal como en mi sueño) y sin embargo no estoy enojada.

Me gusta encontarme con tu reflejo. Escribirte, tantas veces contarte hasta convertirte en un reflejo de refleja realidad.

domingo, 9 de octubre de 2011

Me iría. No sé, correr, gritar o llorar, cualquier cosa mejor que estar acá sintiendomé así, ahogando el impulso bajo obligaciones y métodos. Y ese reloj, que corre y apura y arrastra todo consigo. Te lleva, te atropella, no importa nada más.
La mayoría de las veces ni lo noto pero hoy hace un ruido que no elijo escuchar y sin embargo está ahí, en el fondo. Lo sentís? TIC,TAC. 
Como gotas. 
El universo como una canilla gigante que pierde gotas de tiempo. 
¿y adonde irá a parar todo eso?
... A un gran agujero negro! elemental mi querido watson. Todo se pierde por ahí. De algún lado abrá uno blanco, de donde brotan cosas, personas , planetas, ideas....!gotas!...
Todo es demasiado filosófico...el tiempo mismo lo es, construcción imaginaria convencional, si al fin y al cabo cada uno tiene sus tiempos, las estaciones, el día, la noche, yo o vos, todos tiempos diferentes.
Y a mí me cansa un poco, tanta inconsistencia, tanto quizás y pensar y ver para creer y pienso luego existo...No creo en eso no, a veces pienso y no estoy, no existo.. Y a veces al revés, estoy ahí, completamente real sin siquiera pensar..tengo testigos si queres comprobar...

martes, 13 de septiembre de 2011

MANZANAS

Me enamoré, a último momento me enamoré locamente de la mujer que me lastimaba incluso antes de corresponderme, antes de amarnos siquiera.
Caminando por el parque la vi llorar, sola sentada bajo un árbol de esos que llevan años conteniendo a las personas. Y entonces me acerqué y ella me miró como si fuera yo el que llorara, me miró de la misma forma en que una persona cuerda mira compasivamente a un loco. Pero para ese entonces yo todavía no me enamoraba, porque eso fue después cuando cambiaron las circunstancias.
Y entonces yo me acerqué, me presenté y le sonreí mientras le tendía una mano que ella parecía necesitar. Y ella seguía llorando y mientras me miraba con esa forma tan rara me preguntó si esto realmente me importaba, que quien era yo y porqué me acercaba. Y yo le contesté con toda mi sinceridad que no, que realmente no me importaba si una desconocida lloraba así como a ella no le importaba en verdad como yo me llamaba, y que si me había acercado era porque ella me recordaba a alguien de quien yo ya no me acordaba y porque en el aire había algo tan extraño que mejor gritar, estallar o ayudarla y que el pañuelo y los esquemas y las lágrimas. Y ella me sonrió y me dijo que si, que era verdad que el aire olía a verde pero a veces variaba a naranja y que en los esquemas no había lugar para las lágrimas ni para los desconocidos o para los pañuelos o las charlas.
Y el tiempo pasó tan rápido, los dos sentados a la sombra hasta que ya no hubo más color naranja y entonces entre risas ella me advirtió que estaba loca, loca de tristeza y de enojo tanto que si no hablaba conmigo estallaba. Y me dijo que había algo que me quería mostrar y de la cartera sacó un cuchillo demasiado grande como para no dar una explicación de porque lo llevaba. Y ella entre lágrimas me explicó que lo llevaba por si estallaba, porque mejor matarse que morir de tristeza por alguien que ni se acordaba de ella.
Y entonces la situación cambió y fui yo el que empezó a llorar y a mirarla como si ella fuera la que estuviera llorando. Empezé a mirarla como una persona cuerda mira levemente compasiva a una loca.
Y ella me dijo que no llorara porque yo la había cambiado y ahora su intención era otra. Y entonces se acercó y me abrazó como nadie, como nunca, y mientras yo me enamoraba ella tomó el cuchillo y me lo fue clavando de a poco.
Y cuando sacó el cuchillo parecía contenta y no tuve miedo, porque el cuchillo estaba cubierto por algo como después de cortar una tarta y había un sol tibio y tanto olor a verde que el aire podría haber estado perfectamente cubierto por manzanas. Y hubo un revoltijo y un suspiro y un crujir de mariposas que bien se podría asemejar al amor, a ese dolor punzante y tierno, ese revuelvo y el miedo a perderse mientras se ama.
Y entonces ella guardó el cuchillo en la cartera y explicó que me lo clavó porque si y porque me lo merecía, porque  me parecía un poco a el y tenía su misma mirada, la misma que tenía cuando le tenía lástima, y porque en verdad no me tendría que haber acercado si ni siquiera me importaba.

jueves, 8 de septiembre de 2011

18 pasos y a mano izquierda hay un árbol de flores rosas. 35 pasos y un perro gris. 365 y tu casa. Casi como un año en pasos son los que nos separan desde este lugar preciso donde me encuentro ahora (365 días, casi 6 veces el tiempo que hace que nos conocemos).
Yo camino, a destiempo casi siempre, con estas piernas que son demasiado cortas o demasiado largas, con esas siestas insólitas a cualquier hora que me trastocan los días y me mantienen completamente despierta a las 4 de la madrugada como si fuera plena mañana.Siempre a destiempo con los números, siempre así de inexacta.
Vos me dijiste eso de los números, tenías una forma tan distinta de vivir las cosas, siempre controladas, medidas, pautadas. Tratabas de incluirme en tus esquemas en los que yo no coincidía, jamás lo hacía porque siempre sobraba o faltaba, siempre algo desarreglada. Y vos que poemas, que flores, que palabras. Y yo que canciones, que mensajes en lugares inesperados, que papas fritas en la madrugada. Y una renuncia mutua que levemente nos transforma, un poco de espacio para darle lugar al otro y vos que ahora escribis en papeles de colores o respondés mis cartas, y yo que cuento los pasos que me separan desde acá a tu casa.
Pero no creo que haya un punto medio entre dos posturas tan desencontradas y como empiezo a quererte te hago el favor de no cambiarte nada, de no desestabilizarte más de lo que ya estás; porque no hay vuelta atrás, porque a vos ahora te gustan las papas fritas y amí las palabras. Porque al fin y al cabo ni aunque hubiera querido hubiera podido llegar a tiempo hasta tu casa, siempre faltan pasos o sobran excusas, y resulta que las flores del árbol no son rosas sino blancas y el perro gris ya no está a 35 pasos míos sino a 35 de tu casa. Y en el camino mis piernas se hacen largas y me paso en el tiempo por 2ó 3 semanas.
Siempre así de inexacta.